sábado, 6 de agosto de 2011

El Arte de la Defensa

Hace ya varios días que no he publicado ninguna partida y esto se debe a que la que estoy analizando es más compleja de lo que esperaba. Para mañana ya tendremos la oportunidad de ver una hermosa (y muy didáctica) producción del MI Raimundo García, en el recientemente finalizado Segundo Campeonato Panamericano Senior. Pero, mientras tanto, quería mostrarles algunas otras producciones del mismo torneo, en donde podemos ver un factor en común: la gran labor defensiva de algunos jugadores.
Son varias las partidas que mostraré, y por lo tanto ruego me perdonen que no las haya analizado. Pero es buen ejercicio observarlas detenidamente y, si tienen ganas, pueden comentarlas ustedes.


La primera partida es del ganador del torneo, Raimundo García, con el primer rankeado, Herman Van Riemsdijk. En ella podemos ver como el MI argentino logra una prometedora posición de la apertura, luego consigue debilitar el enroque rival con 20.Ch5, aprovecha excelentemente las debilidades en casillas claras con 26.Ag6, ubica su torre en la séptima fila con 31.Te7, pero... la sólida posición del negro y las excelentes maniobras defensivas de dicho jugador le permiten mantener las tablas.

Las siguientes dos producciones son defensas heroicas de Mario Leskovar.

En la primera, Leskovar aceptó arruinar su estructura de peones del flanco dama desde la jugada 17 y el Blanco consiguió el completo control desde su jugada 28. En la jugada 33 gana un peón y destruye aún más la estructura rival, pero el Negro se las rebusca y logra salir de su pasividad. El Blanco después posiblemente se excedió entregando la calidad. Pero la defensa del Negro (dejando coronar al rival para conseguir una posición de resistencia de torre y dos peones contra dama) es muy interesante, y le permite conseguir las tablas.

El tercer ejemplo es realmente increíble. A partir de la jugada 20 el Blanco debe estar ganado. Pero la jugada 35 del Negro es impresionante, y totalmente mala. Posiblemente los apuros de tiempo influyeron en el resultado, ya que cuando la partida termina el Blanco todavía debe tener ventaja.


¿Para qué muestro las partidas pasadas (en especial la segunda y la tercera) si yo mismo digo que fueron mal jugadas y que la defensa no debería haber funcionado? Pues, ¡simplemente las muestro porque funcionó (la defensa) aunque objetivamente no debería haber pasado eso! No nos olvidemos que el ajedrez es una lucha entre dos personas y que, como deporte, lo que a fin de cuentas importa es el resultado en la tabla de posiciones. Muchas veces, en especial en posiciones perdidas, no hay que hacer la mejor jugada, ya que al estar perdido esa jugada sólo puede terminar de una manera. Lo que hay que buscar es la jugada que nos de más chances prácticas. Y eso es lo que hizo Leskovar en ambas partidas. Y en ambas partidas tuvo éxito. Entonces, ¿por qué no imitarlo?

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