miércoles, 22 de febrero de 2012

Cultura Ajedrecística

Desde hace varios años (desde antes que me dedicara a la enseñanza del ajedrez) que vengo notando poco conocimiento de los jóvenes jugadores sobre la cultura ajedrecística. Me refiero a poco conocimiento de la rica historia del ajedrez, como así también sobre los grandes jugadores del pasado y de su rico legado. No quiero decir que no jueguen bien, todo lo contrario, sino que les falta saber “de donde viene” lo que saben. Y muchas veces me pregunté: ¿es esto importante?
En teoría no lo es. Para llegar a ser campeón mundial no toman una prueba de historia ni nada parecido. Sin embargo, ¿es posible que sepan jugar bien un final de torres sin conocer las obras de arte de Rubinstein? ¿O saber defenderse con obstinación sin ver las defensas heroicas de Capablanca (como la famosa partida contra Janowsky en San Sebastián 1911) o las tácticas defensas legendarias del gran Lasker? ¿Pueden jugar bien una posición de peón dama aislado sin seguir el trayecto cronológico Labourdonnais-Steinitz-Botvinnik (pasando por otros grandes teóricos)?
En la actualidad, esto parece ser de poca importancia. El juego táctico es lo más importante para esta nueva generación (a pesar de no ser tan grande, me identifico más con la generación anterior en este y otros aspectos). Saben emparchar sus pocos conocimientos sobre algunos aspectos posicionales y su falta de experiencia con agudos y prolijos cálculos. Cuando pierden, en general, se debe a no ver alguna jugada y no a elaborar mal algún plan (o por lo menos así lo ven ellos). La memorización de jugadas de apertura suele ser lo que más les importa. Prepararse contra algún rival, o estudiar, es como llaman ahora a revisar que es lo que dice la ECO sobre tal o cual variante de apertura. Yo mismo descubro, para mi sorpresa, que cada vez más los análisis post-mortem llegan sólo hasta la apertura.
¿Es esto malo? No puedo decirlo. Sólo lo sabré cuando estos jugadores sigan progresando y cuando pueda ver sus picos máximos. Mientras tanto, yo prefiero aprender más sobre el origen de lo que hoy sabemos, ver la evolución de las ideas, y seguir pensando más con palabras que con jugadas durante las partidas (¿se puede pensar calculando?). Y así también les enseño a mis alumnos…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en que es deseable tener una formación ajedrecística sobre cánones clásicos, porque a partir de ahí uno puede romperlos en posiciones concretas. El ajedrez actual con la irrupción de los motores de ajedrez es un ajedrez esencialmente pragmático buscando la mejor jugada de la posición ( como Fischer quien no tenía un estilo definido ). Y otra cosa pésima a mi gusto es el control de tiempo actual, que no permite pensar con profundidad. El otro día mi rival me sale de la teoría y tardé 35 minutos en encontrar el plan y la jugada correcta lo que me llevó a quedarme con muy poco tiempo y no jugar la parte final con precisión y finalmente entablar. Excelente la página.

Sebastián Fell dijo...

Sobre los controles de tiempo tengo realmente menos experiencia, siempre jugué con el ritmo de 90min con 30 segundos de incremento. Nunca vivi en carne propia ritmos más lentos ni partidas suspendidas. Pero si estoy de acuerdo en que cuanto más tiempo mejor, y que muchas veces "sólo" tener 2hrs no es tiempo suficiente para poder pensar correctamente lo que se merece una posición. Tal vez escriba algo al respecto también.
Gracias por el comentario.