martes, 31 de julio de 2012

La Mejor Jugada

Estoy casi seguro que todo ajedrecista soñó alguna vez con jugar una partida perfecta. Y estoy también casi seguro de que no todos nosotros tenemos la misma definición de "partida perfecta" en nuestra mente. En lo que a mi respecta, mi propia definición involucra la perfección en sentido científico (dentro de nuestros propios límites). Y dada esa definición, estoy seguro de que entenderán que para mí hay muy pocas "partidas perfectas" en la historia, y que muy pocos privilegiados han logrado hacerlo. Hacer una serie de X jugadas brillantes esta muy lejos de la capacidad de muchos de nosotros. Pero si estoy seguro que muchos de nosotros hemos sido capaces de hacer una (por lo menos una) jugada de la que nos hemos sentido orgullosos. Una jugada que siempre recordamos. Puede ser por una infinidad de motivos. A mí, en lo particular, me resultan mucho más memorables jugadas que inicien planes "profundos" o "paradójicos" que jugadas que involucren sacrificios de mate. ¿Qué jugadas propias recuerdan cada uno de ustedes?
Me gustaría mostrarles un ejemplo de una mía. No creo que sea mi mejor jugada, pero si es una de esas que suelo recordar. Juega el Negro

4 comentarios:

Angel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Angel dijo...

Hola a mí se me había ocurrido

1. ... g5

y si 2. Ag3 Ch5! (dirigiendose a f4)

Por lo cual encontré que mejor sería 2. Af2 (dado que después de 2. ... Ch5 se podría jugar 3. g3 directamente, controlando el punto f4). Sin embargo, las negras podrían continuar con 2. ... g4 3. Te3 h5 y eventualmente parece que lograrán colocar un caballito en f4, quedando con ataque me parece, saludos

Angel dijo...

Las jugadas que más me gustan son las que involucran un plan determinado sin duda, por ejemplo jugadas que tienden a mejorar una posición (éstas quizás las que más difíciles me resultan de ver o de hacer -se me viene a la mente la de alguna partida de karpov que halla visto por ejemplo- dado que siento que a veces me precipito mucho cuando juego), pero sobre todo jugadas que se basan en una correcta comprensión del juego digamos, estás pueden ser jugadas muy simples, como jugadas que impliquen oscuros sacrificios (acá podría meter alguna de esas jugadas en las que de aceptar el sacrificio la ventaja posicional que de ello se deriva es muy dificil de responder o un sacrificio de dama con iguales características o una acumulación de poder en una determinada zona del tablero que da como resultado un ataque inconstestable por ejemplo), y sin duda jugadas que den inicio a un plan profundo en el sentido que vos decís, esto lo dejo para lo último dado que entiendo que esto también implica una comprensión más profunda del juego, y en mi caso hay mucho que me falta por aprender, pero intuyo que esto puede tener que ver también con una concepción un poco más pragmática del juego digamos, lo que sin duda (creo) debe ser el resultado de la experiencia. saludos!

Sebastián Fell dijo...

Muy de acuerdo con lo que decís. Cuando uno gasta unos buenos minutos (5-10-20, o los que sean necesarios) y descubre varios secretos de la posición, para hacer una jugada "profunda" (lo cual muchas veces es muy subjetivo, dependiendo del nivel de y de los conocimientos previos del jugador), entonces la satisfacción que uno obtiene con esa jugada es inmensa. Uno de los recuerdos más vívidos para mí fue un jugada lateral de dama (Db1) en plena apertura, que encerraba varias ideas, y que a la postre me terminó dejando en una posición muy favorable. Luego descubrí que esa jugada era teórica y que, encima, había otra jugada mejor. Pero el impacto que me provocó la jugada fue tal ¡que me es difícil aceptar que la otra era mejor!